El grupo que me honro en encabezar ve a la Federación Mexicana de Patines Sobre Ruedas, A.C. como una organización de servicio, responsable, democrática, justa y equitativa en todos sus ámbitos y quehaceres; con transparencia en la realización de procesos electorales de las Asociaciones y Organizaciones locales, que apoya el desarrollo organizacional de sus asociados transformándolos en entes de servicio, regulación y desarrollo del patinaje sobre ruedas para alcanzar su óptima calidad y cuyas actividades de comercialización y generación de recursos le permitan ser líder nacional en la promoción de servicios y eventos deportivos.
Para lograr esta visión debemos definir con claridad y precisión cuál es el objeto de nuestra existencia, definir la mejor manera de cumplir con las funciones y obligaciones estatutarias que por derecho y obligación nos corresponden. Definir qué acciones debemos realizar para cumplir con las funciones que desempeñamos, pero sobre todo definir las acciones inmediatas y mediatas que debemos realizar para modificar la imagen que tenemos ante la sociedad.
Antes que cualquier cosa es fundamental demostrar que somos una institución íntegra, que apoya y regula a las Asociaciones que la conforman, dentro de un marco normativo que se cumple, no que se simula que se cumple. La insistencia de que las asociaciones den estricto y puntual cumplimiento de las obligaciones normativas, financieras, programáticas y de afiliación al Sired que señala el Estatuto y reglamentos, no son un medio de coerción o castigo, sino simplemente son acciones para prevenir la existencia de conflictos en su seno. El cumplimiento del Estatuto y Reglamentos debe ser la norma, no la excepción, como es ahora.
Para alcanzar esta visión, es trascendental atender las demandas que la comunidad del patinaje sobre ruedas reclama de la Federación: la participación social, la democratización en la toma de decisiones y ampliar el acceso a los beneficios de la práctica del patinaje a la sociedad en general. Debemos asumir un compromiso irrenunciable con el bien común por encima de los intereses particulares, ciñendo nuestra conducta de modo tal que las acciones y palabras sean honestas y dignas de credibilidad, fomentando una cultura de confianza y de verdad, actuando siempre en forma imparcial, sin conceder preferencias o privilegios indebidos a persona alguna.
Garantizar el acceso a la información y la eficacia y la calidad en la gestión administrativa, su mejora y modernización, teniendo como principios fundamentales la optimización de sus recursos y la rendición de cuentas; y, en conclusión promover y apoyar estos compromisos con ejemplo personal, con una clara voluntad de comprensión y respeto de la dignidad de los integrantes de la comunidad del patinaje sobre ruedas, de sus derechos y libertades inherentes, siempre con trato amable y tolerancia para todos, sin más límite que la estricta observancia de la ley,
Debemos entender que si las Asociaciones, las ligas, clubes, equipos y la comunidad del patinaje sobre ruedas no son partícipes de este cambio, perderemos la última oportunidad de ser elementos de cambio de nuestra sociedad y quedaremos al margen del desarrollo deportivo de México. De ahí la importancia de tener Asociaciones dinámicas, autónomas económicamente, con calidad moral como resultado del respeto de sus normas estatutarias y deportivas, a efecto de atender con calidad, eficiencia y equidad, los requerimientos que la sociedad le reclama.
Igualmente para realizar los fines propuestos en esta visión, es necesario crear y proponer nuevas formas y estrategias de financiamiento para la Federación y las Asociaciones. No es factible continuar pensando en que el apoyo gubernamental constituya la única posibilidad de desarrollo.
La educación y la preparación nos permitirá afrontar estas demandas por el camino del estudio y el esfuerzo. La participación decidida de la Federación, las Asociaciones y sus afiliados, los Dirigentes, Arbitros, Jueces, Oficiales, Deportistas y publico en general, nos permitirá alcanzar las metas propuestas y así hacer de nuestra Institución un modelo a seguir por su calidad y trascendencia deportiva y social.
Para lograr esta visión debemos definir con claridad y precisión cuál es el objeto de nuestra existencia, definir la mejor manera de cumplir con las funciones y obligaciones estatutarias que por derecho y obligación nos corresponden. Definir qué acciones debemos realizar para cumplir con las funciones que desempeñamos, pero sobre todo definir las acciones inmediatas y mediatas que debemos realizar para modificar la imagen que tenemos ante la sociedad.
Antes que cualquier cosa es fundamental demostrar que somos una institución íntegra, que apoya y regula a las Asociaciones que la conforman, dentro de un marco normativo que se cumple, no que se simula que se cumple. La insistencia de que las asociaciones den estricto y puntual cumplimiento de las obligaciones normativas, financieras, programáticas y de afiliación al Sired que señala el Estatuto y reglamentos, no son un medio de coerción o castigo, sino simplemente son acciones para prevenir la existencia de conflictos en su seno. El cumplimiento del Estatuto y Reglamentos debe ser la norma, no la excepción, como es ahora.
Para alcanzar esta visión, es trascendental atender las demandas que la comunidad del patinaje sobre ruedas reclama de la Federación: la participación social, la democratización en la toma de decisiones y ampliar el acceso a los beneficios de la práctica del patinaje a la sociedad en general. Debemos asumir un compromiso irrenunciable con el bien común por encima de los intereses particulares, ciñendo nuestra conducta de modo tal que las acciones y palabras sean honestas y dignas de credibilidad, fomentando una cultura de confianza y de verdad, actuando siempre en forma imparcial, sin conceder preferencias o privilegios indebidos a persona alguna.
Garantizar el acceso a la información y la eficacia y la calidad en la gestión administrativa, su mejora y modernización, teniendo como principios fundamentales la optimización de sus recursos y la rendición de cuentas; y, en conclusión promover y apoyar estos compromisos con ejemplo personal, con una clara voluntad de comprensión y respeto de la dignidad de los integrantes de la comunidad del patinaje sobre ruedas, de sus derechos y libertades inherentes, siempre con trato amable y tolerancia para todos, sin más límite que la estricta observancia de la ley,
Debemos entender que si las Asociaciones, las ligas, clubes, equipos y la comunidad del patinaje sobre ruedas no son partícipes de este cambio, perderemos la última oportunidad de ser elementos de cambio de nuestra sociedad y quedaremos al margen del desarrollo deportivo de México. De ahí la importancia de tener Asociaciones dinámicas, autónomas económicamente, con calidad moral como resultado del respeto de sus normas estatutarias y deportivas, a efecto de atender con calidad, eficiencia y equidad, los requerimientos que la sociedad le reclama.
Igualmente para realizar los fines propuestos en esta visión, es necesario crear y proponer nuevas formas y estrategias de financiamiento para la Federación y las Asociaciones. No es factible continuar pensando en que el apoyo gubernamental constituya la única posibilidad de desarrollo.
La educación y la preparación nos permitirá afrontar estas demandas por el camino del estudio y el esfuerzo. La participación decidida de la Federación, las Asociaciones y sus afiliados, los Dirigentes, Arbitros, Jueces, Oficiales, Deportistas y publico en general, nos permitirá alcanzar las metas propuestas y así hacer de nuestra Institución un modelo a seguir por su calidad y trascendencia deportiva y social.





